Exploración del potencial de alteración endocrina de las PFAS: implicaciones para el embarazo y el desarrollo fetal

Las sustancias perfluoroalquiladas (PFAS) se han convertido en el foco de estudios científicos recientes debido a su ubicuidad en los productos de consumo y su posible impacto en el sistema endocrino. Estos productos químicos sintéticos, conocidos por sus propiedades resistentes al agua y a la grasa, se utilizan de forma generalizada en toda la industria, pero también se encuentran en productos domésticos, ropa, muebles, envases de alimentos y utensilios de cocina de uso diario. Se han identificado como disruptores endocrinos y pueden afectar muchos procesos biológicos en los seres humanos. Debido a los fuertes enlaces químicos, las PFAS son altamente resistentes a la degradación y pueden acumularse en el medio ambiente y en los organismos vivos. Esta acumulación puede alterar el funcionamiento normal de las hormonas al unirse a receptores o afectar la producción hormonal. Las investigaciones sugieren que estas alteraciones pueden afectar la síntesis y función de las hormonas, lo que genera preocupación sobre posibles implicaciones para la salud a largo plazo, especialmente para poblaciones vulnerables como mujeres embarazadas y bebés en desarrollo.

Los estudios indican una correlación entre la exposición a las PFAS y las alteraciones en la regulación hormonal, lo que podría contribuir a resultados adversos de salud perinatal, como bajo peso al nacer, preeclampsia o diabetes gestacional. La compleja relación entre las PFAS y las hormonas aún no se comprende completamente; sin embargo, esta conexión resalta la necesidad de realizar más investigaciones para comprender exactamente cómo las PFAS pueden estar alterando los procesos biológicos naturales que tienen lugar durante el embarazo. Una mejor comprensión de cómo los químicos afectan nuestros cuerpos puede ayudar a encontrar formas de reducir los riesgos potenciales para la salud tanto de las madres como de los bebés.

A medida que los investigadores continúan abordando lagunas importantes en nuestra comprensión de los mecanismos y los efectos a largo plazo de la exposición a las PFAS, el proyecto BiSC en curso desempeña un papel crucial. Gracias a la participación de personas en este estudio de cohorte, los investigadores pueden profundizar en los efectos potenciales de los disruptores endocrinos. Los valiosos datos recopilados en BiSC como parte del Proyecto ATHLETE permiten un estudio integral de cómo las exposiciones químicas pueden afectar a las madres y los bebés durante el embarazo. Esta participación no sólo ayuda en la regulación de estas sustancias, sino que también ayuda a informar al público sobre los productos de consumo y contribuye a la protección de las poblaciones vulnerables.

Esta noticia ha sido redactada por Bethany Knox, estudiante predoctoral del Proyecto BiSC.