HOJA INFORMATIVA SOBRE LA EXTRACCIÓN DE SANGRE

¿Qué es y cómo se realiza una extracción de sangre?

Una extracción o análisis de sangre es un procedimiento sencillo que consiste en recoger una pequeña cantidad de sangre mediante punción con una aguja fina. Este procedimiento lo realiza personal especializado (en este caso en pacientes pediátricos) y, una vez que han recogido la sangre, lo envían al laboratorio para analizarla.

 

¿Para qué sirve este tipo de prueba?

La analítica de sangre sirve para conocer el estado de salud del participante. En la sangre hay información que puede servirle al equipo investigador para valorar el estado de salud y del sistema inmunitario del participante.

 

¿Es una prueba dolorosa?

Los niños pueden pensar que sacar sangre es algo difícil y doloroso. Pero actualmente las analíticas producen pocas molestias. Desde ISGlobal queremos que puedan prepararse para esta prueba, con la ayuda de sus padres y madres, para que no vengan preocupados y asustados por el pinchazo. Véase la siguiente información.

 

¿Cómo es el procedimiento para realizar la prueba?

  1. Se coloca una cinta elástica en el brazo, por encima del codo. Esta cinta aprieta un poco y sirve para notar mejor las venas y poder elegir una.
  2. Una vez escogida la vena, se limpia la zona con algodón y alcohol. El niño o niña notará frescor en el brazo por el efecto de esta limpieza previa.
  3. Se pincha la vena y se quita sólo la cantidad de sangre necesaria. El niño notará como una pizca o una picadura de mosquito. En algunas ocasiones hay que realizar más de un pinchazo, pero si no es posible obtener sangre, no pasa nada.
  4. Se quita la cinta elástica del brazo y, después, la aguja.
  5. Se tapa con una tirita o algodón la zona donde se ha hecho el pinchazo. Será necesario presionar la zona durante unos minutos.
  6. La sangre se pone en un tubo y se lleva al laboratorio para su análisis.

 

¿Cómo preparar a mi hijo o hija para la extracción?

La inminencia de la prueba médica puede generar ansiedad. Cuando los niños se ponen nerviosos, los vasos sanguíneos se contraen y puede resultar más difícil extraer la sangre. Por eso es importante que vengan lo más tranquilos posible. Para preparar a los niños desde casa, antes de llegar al punto de extracción escogido, se pueden tener en cuenta las siguientes consideraciones generales:

  • Es necesario que sepan adónde van. Es recomendable decir la verdad a los niños y explicarles que irán al hospital a realizarse una analítica. Si muestran resistencia es importante preguntar por qué motivo y así saber si hay algo que les dé miedo.
  • ¿Qué explicarles? Se recomienda que, de forma clara y sencilla, se les explique en qué consiste una extracción de sangre. Esta explicación debe adaptarse a la edad, características y necesidad de cada niño de conocer el procedimiento. Hay que tener en cuenta que no a todos los niños y niñas les tranquiliza conocer en detalle la prueba a la que se someterán de forma que, si no quieren saber los detalles, debe respetarse.
  • Los padres y madres podrán estar con el niño/a durante la extracción. De hecho, se pedirá la colaboración de los padres y madres en el momento de su extracción. Es importante contarles que podrán estar acompañados.
  • Es recomendable que entren tranquilos. Para ayudarles a llegar en una actitud relajada es posible distraerles con lo que deseen antes de hacerse la prueba.

 

¿Qué se debe tener en cuenta?

  • Si es la primera vez y desean conocer el procedimiento, hay que explicarles de forma sencilla, clara y adaptada a su edad, características y necesidad de conocer. Si no es la primera vez, escuchamos lo que necesitan y lo que podría hacer más fácil el procedimiento.
  • Es posible utilizar analgésicos, en caso necesario y bajo demanda, para disminuir la ansiedad y dolor. Lo puede comentar con la enfermera del proyecto el día de la extracción.

¿Qué se debe tener en cuenta durante la prueba?

  • Es importante que los niños estén quietos durante la prueba. Es útil saber qué cosas relajan o distraen al paciente para hacer más fácil la extracción.
  • Inmovilización. Consiste en mantener al menor sujetado para evitar movimientos bruscos durante la prueba. Si bien no es necesario inmovilizar a todos los pacientes, en caso de que sea necesario hacerlo, es importante entender que es una práctica que se hace para garantizar el éxito de la prueba y la seguridad del menor.
  • ¿Duele? A menudo los niños y niñas hacen esta pregunta. Hay que ser sinceros, decirles que van a notar el pinchazo pero que el dolor no es intenso y dura pocos segundos.

 

Es importante reconocer la valentía de los niños. Si lo hacemos, seguro que esta valoración por parte de los padres y los profesionales será bien recibida. Por eso, dispondremos de certificados de valentía y dibujos para pintar. Nos puede pedir si le parece buena idea.